Aún sigo siendo Stendhal cuando miro tus fotos
Todavía por momentos me congelo
Y cada día por segundos anhelo
El olor que se desprende de tu cuello
Me resisto a olvidar recuerdos
A cubrir el reflejo de tu mirada clavada en la mía
Cuando desde un lateral espío tu sonrisa
Intentando esconderme de ella, recreando una fantasía
Que se va perdiendo y me va doliendo
Eres las calles de Florencia, eres la Basílica de Santa Cruz
Tantas formas diferentes de belleza eres tú
Eres mi paseo con la brisa del río enfocando luna llena
Tanto dolor y alivio que me llena de pena, tu alma buena
El cristal de la copa donde he buscado sin duda
El elixir del despiste, del eterno abandonado
No me ha servido de nada, ni siquiera para esta vez
Poder mentirme a mí, tan comprensivo con todo
Aquello que yo mismo escribo para ti
Ya faltaba algo nuevo